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Antiguas civilizaciones y enigmas

La caída de la Compañía Británica de las Indias Orientales

La rebelión de la India de 1857 comenzó como un motín de los cipayos, los soldados indios del ejército de la Compañía Británica de las Indias Orientales (BEIC o British East India Company), el 10 de mayo de 1857, en el acuartelamiento de la localidad de Meerut. Muy pronto se produjo una escalada del conflicto con el estallido de otros motines y revueltas civiles a lo largo de la llanura del Ganges y del centro de India. Los enfrentamientos principales se produjeron en zonas de los actuales estados indios de Uttar Pradesh, Bihar, el norte de Madhya Pradesh y en la región de Delhi. Esta rebelión suponía una amenaza considerable para el poder de la Compañía Británica de las Indias Orientales en toda la región y no fue sofocada hasta la caída del reino de Gwalior el 20 de junio de 1858. Gwalior debe su nombre a un sabio. Suraj Sen, un príncipe del clan Kachhwaha del siglo VIII, que se dice había perdido su camino en la selva. En una colina aislada se encontró con un hombre viejo, el sabio Gwalipa, cuya influencia fue grande. Al preguntarle al sabio por un poco de agua fue llevado a un estanque. Con las aguas no sólo sació su sed, sino que curó la lepra. En agradecimiento, el príncipe quiso ofrecer al sabio algo a cambio, y el sabio le pidió construir un muro en la colina con el fin de proteger a los otros sabios de animales salvajes que a menudo los perturbaba. Suraj Sen más tarde construyó un palacio en el interior de la fortaleza, que había sido nombrada Gwalior. La rebelión de los cipayos también es conocida por algunos historiadores indios como Primera Guerra de la Independencia de la India. En el año 1600 se funda la Compañía Británica de las Indias Orientales para gestionar el comercio con Asia y fomentar las expediciones coloniales a expensas del Estado, hasta el punto de convertirse en el máximo exponente del sistema colonial inglés en India. La decadencia del Imperio mongol y las luchas internas entre musulmanes e hindúes facilitaron la instalación de nuevas bases comerciales europeas en el subcontinente. Con un capital de 30.000 libras y el beneplácito de Isabel I, esta asociación mercantil empezó a establecerse en India con la intención de monopolizar todo el flujo de comercio, bajo la supervisión y protección gubernamental. Sigue leyendo

octubre 28, 2017 Posted by | Historia, India, India | 3 comentarios