Oldcivilizations's Blog

Blog sobre antiguas civilizaciones y enigmas

¿Qué sabemos de nuestro misterioso satélite, la Luna?

La Luna, siempre exquisita, melancólica, taciturna, romántica, siempre envuelta en belleza, como la noche“. De la Tierra a la Luna es una novela «científica» y «satírica» del famoso escritor Julio Verne, publicada en el “Journal des débats politiques et littéraires” en 1865. El 16 de septiembre de 1872 se presentaría una edición doble con “Alrededor de la Luna“.  La obra, que comienza como una sátira del Imagen 4estereotipo estadounidense de la época, es un intento de describir por primera vez, con minuciosidad científica, los problemas que hay que resolver para lograr enviar un objeto a la Luna. Un intrépido proyecto aviva los corazones de los miembros del Gun-Club. Se trata de enviar a la Luna un proyectil que, auxiliado por el monstruoso cañón Columbiad, hará la función de una auténtica nave espacial para hacer realidad, en el siglo XIX, el viejo sueño de atravesar el espacio y descubrir un mundo lunar hasta entonces en penumbras. Tras terminar la Guerra de Secesión estadunidense, el presidente del Gun-Club, Impey Barbicane, propone la fabricación de un cañón gigante para enviar un proyectil a la Luna. Junto con el secretario, J. T. Maston, y tras ser informados de los detalles astronómicos por el observatorio de Cambridge, deben resolver una serie de cuestiones: características del cañón, forma y tamaño del proyectil, clase y cantidad de pólvora, ubicación del sitio de lanzamiento, financiación de la empresa, etc. La factibilidad del proyecto es cuestionado por el capitán Nicholl, enemigo acérrimo de Barbicane, el cual hace una serie de apuestas a Barbicane acerca del éxito del proyectil. Tras conseguir el dinero necesario en una suscripción internacional, el gigantesco cañón es forjado en el suelo de la Florida. De pronto, aparece un francés, Miguel Ardan, con el deseo de viajar en el proyectil. Tras un dramático duelo entre Barbicane y Nicholl, Ardan los convence de que olviden sus rencillas y viajen con él a la Luna. El proyectil es modificado para permitir que los pasajeros puedan soportar el viaje. Antes de ser lanzado el proyectil, J.T. Maston se queda en él unos días. Cuando termina su misión, ha engordado. Finalmente, el proyectil es lanzado. J. T. Maston, en el observatorio construido en las Montañas Rocosas para la ocasión, intenta ubicarlo con el telescopio y, cuando lo logra, sufre una desilusión: el proyectil no ha llegado a su destino, sino que se ha convertido en satélite de la Luna. Seguir leyendo

agosto 17, 2015 Posted by | Ciencia, enigmas en general | 2 comentarios