Oldcivilizations's Blog

Antiguas civilizaciones y enigmas

Esotéricas encrucijadas de la Historia

Todo parece indicar que hay una jerarquía superior que puede poner firmes a las distintas facciones cuando la pelea amenaza el programa general en el que dichas facciones coinciden: el control del mundo. Cuando estalló la lucha entre el Imagen 9Priorato de Sión y su brazo militar, los Caballeros Templarios, ello condujo a un importante conflicto en los siglos que siguieron. En 1187, los Templarios perdieron el control de Jerusalén frente a los Turcos Sarracenos, se dice que a propósito, y lo que siguió fue un conflicto con sus ex aliados y teóricamente superiores, el Priorato de Sión. Se cree que Leonardo da Vinci escondió mensajes secretos en gran parte de su obra de arte. La mayoría de los especialistas coinciden en que sus obras más famosas, como La Mona LisaLa Última Cena y La Virgen de las Rocas, contienen claves que parecen apuntar a un secreto histórico que, supuestamente, ha sido custodiado desde 1099 por una sociedad secreta conocida como el Priorato de Sión. Según los propios documentos del Priorato, su historia es larga y complicada. Sus primeras raíces están en una especie de sociedad hermética llamada Orden de Ormuz. Se sabe que en 1070, veintinueve años antes de la primera cruzada, un grupo de monjes procedentes de Calabria, en la Italia meridional, llegó a las inmediaciones del bosque de las Ardenas, parte de los dominios de Godofredo de Bouillon. Según Gérard de Sede, este grupo de monjes era mandada por un personaje llamado «Ursus», nombre que se  relaciona con la estirpe merovingia. Al llegar a las Ardenas, los monjes calabreses obtuvieron el patronazgo de Mathilde de Toscane, duquesa de Lorena, que era tía y madre adoptiva de Godofredo de Bouillon, uno de los principales jefes de la Primera Cruzada. De Mathilde recibieron los monjes una extensión de terreno en Orval, no lejos de Stenay, donde el rey merovingio Dagoberto II había sido asesinado unos quinientos años antes. En dicho terreno construyeron una abadía. Sin embargo, no se quedaron mucho tiempo en Orval. En 1108 ya habían desaparecido misteriosamente, y no se conserva ningún testimonio de su paradero. Cuenta la tradición que volvieron a Calabria. En 1131 Orval era ya uno de los feudos propiedad del monje cisterciense Bernardo de Claraval. Con Bernardo, la orden del Císter se expandió por toda Europa y ocupó el primer plano de la influencia religiosa. Sigue leyendo

febrero 2, 2014 Posted by | Historia, Historia oculta | 3 comentarios