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Los herederos de los Iniciados del antiguo Egipto 1/2

A mediados del siglo XVI a. C., el faraón Kamosis se rebeló contra los invasores hicsos que dominaban el país desde hacía dos siglos. Esta rebelión sería continuada por sus sucesores que, tras vencer a los invasores, también ampliaron las fronteras de Egipto hasta Nubia, hacia el Sur, y extendiéndose también por los reinos asiáticos limítrofes. Con Amenofis II (siglo XV a. C. aproximadamente) se comienzan a establecer alianzas y tratados mediante enlaces entre príncipes y Imagen 6faraones egipcios con princesas asiáticas, consiguiendo así mantener buenas relaciones entre Egipto y sus aliados consiguiendo grandes períodos de paz. Con su sucesor, Tutmosis IV las cosas marcharon bien para Egipto, ya que se había entrado en un período largo de paz en el que los reinos vasallos de Egipto recurrieron de nuevo a los enlaces matrimoniales para ganarse la amistad del faraón. Su sucesor fue Amenofis III, quien se casó siendo aún un niño con la princesa Teye de Mitanni, hija de los príncipes Yuya y Tuya,  que consiguieron una posición preeminente en la corte faraónica. Amenofis III fue promotor de grandes monumentos, gracias a que su reinado estuvo marcado por la paz establecida antes de su llegada al trono. Su reinado fue uno de los más largos sin que se produjeran conflictos internos o guerras con los países vecinos. Con él la figura del faraón alcanza su cenit. Es ahora cuando se le considera como todo un dios, llegándose al punto de adorarle en algunas capitales. Amenofis III consiguió centrar en su persona un claro concepto de unidad y majestad sublime. A su vez, él debía gran parte de su prestigio y de sus más prudentes y sabias decisiones a su esposa Teye. El papel desempeñado por Teye en el reinado de Amenofis III fue fundamental, ya que su gran talento y dotes de mando hicieron que durante muchos años fuese ella la que prácticamente llevase las riendas del gobierno. Los últimos años del faraón estuvieron marcados por una notable indolencia del monarca en los asuntos públicos. Durante los últimos años su salud fue muy precaria y se había convertido en un anciano decrépito, lo que favoreció que la reina aumentase aún más su papel de corregente, no sólo en los últimos años del faraón sino también en los primeros años del reinado de su hijo. El faraón y su hijo no mantenían buenas relaciones, lo que provocaba largas ausencias del príncipe que aprovechaba para viajar por Oriente Medio, donde seguramente fue influido por muchas de las ideas que después desarrolló en Egipto. Seguir leyendo

enero 10, 2013 Posted by | Egipto, Egipto, enigmas en general, Historia oculta | 4 comentarios