Oldcivilizations's Blog

Antiguas civilizaciones y enigmas

Algunas pinceladas prehistóricas


Lo que hoy llamamos prehistoria no es otra cosa que una historia contada a pedazos. La prehistoria (del griego pro:antes de’ e istoría:historia’) es, según la definición clásica, el período de tiempo transcurrido desde la aparición del Homo sapiens sapiens hasta la invención de la escritura, se supone que hace más de 5000 años (aproximadamente en el año 3300 a. C.). Pero según otros autores se terminaría con la aparición de las sociedades complejas que dieron lugar a las primeras civilizaciones y Estados. Es importante señalar que según las nuevas interpretaciones de la ciencia histórica, la prehistoria es un término carente de real significancia en el sentido que fue entendido por generaciones. Si se considera a la Historia, tomando la definición de Marc Bloch, como el «acontecer humano en el tiempo», todo es Historia existiendo el ser humano, y la Prehistoria podría, forzadamente, solo entenderse como el estudio de la vida de los seres antes de la aparición del primer homínido en la tierra. Desde el punto de vista cronológico, sus límites están lejos de ser claros, pues ni la aparición del ser humano ni la invención de la escritura tienen lugar al mismo tiempo en todas las zonas del planeta. Por otra parte, hay quienes defienden una definición de esta fase o, al menos, su separación de la Historia Antigua, en virtud de criterios económicos y sociales en lugar de cronológicos, pues éstos son más particularizadores (es decir, más ideográficos) y aquellos, más generalizadores y por tanto, más susceptibles de proporcionar una visión científica.

En ese sentido, el fin de la Prehistoria y el inicio de la Historia lo marcaría una estructuración creciente de la sociedad que provocaría una modificación sustancial del hábitat, su aglomeración en ciudades, una socialización avanzada, su jerarquización, la aparición de estructuras administrativas, de la moneda y el incremento de los intercambios comerciales de larga distancia. Así, no sería muy correcto estudiar dentro del ámbito de la Prehistoria sociedades de carácter totalmente urbano como los incas, mayas o mexicas en América, los ghana o zimbabue en África y los jemer en el sureste asiático, las cuales solamente son identificadas con este período por la aparente ausencia de textos escritos que de ellas tenemos. Desde el punto de vista más tradicional, se considera que la Prehistoria es una especialidad científica que estudia, por medio de la excavación, los datos de este periodo de la Historia que ha precedido a la invención de la escritura y en el que los restos arqueológicos son nuestra principal fuente de información. El resto viene de disciplinas auxiliares como la etnografía, la Paleoantropología, física nuclear para efectuar dataciones absolutas, el análisis por espectrómetro de masas de componentes líticos, cerámicos o metálicos, la geomorfología, la edafología, la tafonomía, la trazalogía para las huellas de uso, la paleontología, la paleobotánica, la estadística no paramétrica, la topografía y el dibujo técnico, entre otras muchas ciencias y técnicas. De manera que hay un gran número de personas que consideran a la Prehistoria una especialidad dentro de la Historia, sólo que mucho más tecnificada y pluridisciplinaria.

De todos modos, la metodología de base para la obtención de datos en la Prehistoria es, obviamente, la Arqueología, por lo que hasta hace muy poco Prehistoria y Arqueología eran confundidas constantemente. Mientras que en los ámbitos académicos de la Europa continental la Prehistoria es una especialidad de la Historia, siendo habitual que haya departamentos de Prehistoria dentro de las facultades de Historia. Y también es normal que la financiación de las investigaciones corra a cargo de instituciones de orientación humanística o la propia administración estatal. En cambio, en América y las Islas Británicas la Prehistoria está siendo supeditada a la Arqueología (Arqueología procesual), la cual, a su vez, suele verse como una especialidad de la Antropología cuyo alcance, en cualquier caso, no se limita a las fases preliterarias de la Historia, sino a cualquier periodo pretérito, aunque sea muy reciente. Además, la organización de los departamentos de Arqueología anglosajones suele ser diferente al asociarse a menudo a las Ciencias Naturales, incluyendo laboratorios propios y sistema de financiación ligados a organismos enfocados a tales ciencias (en Estados Unidos, por ejemplo, la National Science Foundationy en Gran Bretaña el Natural Environment Research Council) o fundaciones más relacionados con el sector privado.Por otra parte contamos con los últimos estadios de la Prehistoria: la Protohistoria, que engloba los periodos sin escritura de ciertas regiones contemporáneas de las culturas históricas, cuyos textos nos dan una información adicional sobre estos pueblos. En todo caso, la definición o el concepto son bastante limitados y escasamente útiles fuera del ámbito europeo. Las culturas protohistóricas suelen incluirse tanto en el estudio de la prehistoria como en los primeros momentos de la historia antigua.

Santiago Martínez Concha escribió un interesante libro, “La conexión atlante”, en que me he basado para escribir este artículo. Su autor plantea la existencia de una realidad paralela a la que conocemos. Este libro hará pensar a algunos sobre el devenir de la historia del mundo y de la raza humana. El misterioso capítulo 6 del Génesis, escrito en la versión antigua de la Biblia de Jerusalén, o en otra de las versiones clásicas de la misma,  referente a los Nefilim despertó el interés de Santiago Martínez. Durante muchos años, las verdades allí expuestas de manera muy simple le llevaron a investigar y a descubrir lo que ha sido uno de los secretos más largos y mejor guardados de la humanidad. Develar el secreto allí escondido durante siglos y entender la trascendencia del mismo es el propósito principal del libro de Santiago Martínez. En este artículo intentamos mostrar una serie de pinceladas de hechos prehistóricos aparentemente inconexos, que obliguen al lector a reflexionar.

Infortunadamente la memoria de la humanidad es muy corta y como le dijeron los sacerdotes del templo de Sais a Solón cuando los encontró durante su campaña del Nilo: (de acuerdo con lo narrado por Platón en los diálogos del Timeo y el Critias) “¡Qué jóvenes son los atenienses que no tienen un recuerdo que el tiempo haya tornado gris!”. Cuando el Dr. Immanuel Velikovsky propuso una evolución cataclísmica y no gradual, con el consecuente pánico de los evolucionistas darwinianos que vieron venir abajo parte del andamiaje de sus teorías, un eminente profesor de la Universidad de Harvard, trató de impedir la publicación de sus libros sin ningún éxito. Los argumentos utilizados por Velikovsky exponen con claridad cómo, cuándo sobreviene un cataclismo de origen cósmico, las especies a fin de sobrevivir tienen que presentar modificaciones genéticas, casi inmediatas, en la siguiente generación o de lo contrario perecen. Algunos eslabones faltantes nunca se encuentran en los registros fósiles y la razón, según Velikovsky, es que nunca existieron. De acuerdo con otras teorías, las especies se adaptan en forma más gradual y menos dramática. Pero en la gran mayoría de los casos, utilizando algún tipo de influencia o catalizador externo de cierta magnitud.

Por la época en que distintos paleontólogos y arqueólogos, como Richard Leakey, Jane Van Ladwick Goodall, Robert Ardrey y Konrad Lorenz, se pusieron de moda en la década de los sesenta, la teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin a mediados del siglo XIX había sido relegada. Los etólogos (que tienen por objeto de estudio el comportamiento animal y humano). de mediados del siglo XX ya anunciaban que la causa de la evolución era el medio, cuando de repente pudo decodificarse el secreto del ADN, se sacó a Darwin de su encierro y la teoría de la evolución al “azar” por él propuesta volvió a revaluarse. Sin embargo, utilizando palabras simples y resumiendo la historia y lo que hoy está de avanzada en relación con la teoría de la evolución y mutación de las especies, tenemos lo siguiente: Los dos grandes pioneros de dicha teoría en el siglo XIX fueron: Jean-Baptiste Lamarck y Charles Darwin. El primero veía que las semejanzas en varios animales apuntaban a un origen común. Así por ejemplo, todos los perros descienden de un antepasado común que podría ser el lobo. Los gatos, tigres y otros felinos de un antepasado común con características mostradas por esta especie. Por esa época, los naturalistas ya habían aceptado la influencia del medio sobre el animal, obligándolo a adaptarse al mismo. A su vez, Lamarck, aunque nunca pudo ver probada su hipótesis, dio un paso más allá y llegó a proponer que los cambios sufridos por un animal en particular, podían ser transmitidos a sus descendientes.

Todas las creencias acerca de las especies se desbarataron cuando el naturalista Charles Darwin después de sus viajes de observación publicó, en 1859, su famoso libro titulado El origen de las especies por medio de la selección natural. En su obra, Darwin llegó a proponer en forma exitosa, cómo los individuos de una especie mejor adaptados al medio ambiente o “hábitat”, eran los más aptos para sobrevivir en un proceso de muchas generaciones. Cuando las condiciones ambientales cambian, la especie se ve obligada a adaptarse durante un proceso que requiere cierto tiempo, en donde la capacidad reproductiva juega un papel decisivo. Darwin también observó cómo muchos de estos cambios podían pasarse de padres a hijos y cómo lo que la selección natural lograba, también podía obtenerse basándose en un proceso de selección artificial, por ejemplo, mejores caballos de carreras, perros con diferentes características, ganados mejores productores de carne o de leche, etc. Últimamente los conceptos de creacionismo y evolucionismo son objeto de fuertes discusiones filosóficas, políticas y religiosas. Y yo aún añadiría un tercer concepto, que es el de la manipulación genética, que ha implicado saltos evolutivos sorprendentes, como en el caso de la aparición del Homo Sapiens. Y casi siempre estos temas se enfocan de una manera radical y condicionada fuertemente por prejuicios morales y religiosos. Sin embargo creemos que estos tres conceptos pueden coexistir y ser perfectamente válidos. Y según la moderna biología molecular, la gran complejidad es incompatible con el azar, lo cual nos lleva a considerar seriamente el concepto del diseño inteligente.

El arte rupestre de Tassili o las impresionantes estatuillas dejadas por los nativos de Acambaro, son sólo algunos de los enigmas más reveladores de la presencia extraterrestre en la Prehistoria. Finalmente, ¿cómo el hombre antiguo habría conseguido registrar aquello que no conocía?  En la parte sur de Argelia, donde las arenas del Sahara devoran todo lo que se mueve y el Sol arde a 53º, están las cavernas de Tassili. Según los especialistas, en el Tassili está “la más importante colección de arte rupestre conocida”. Son millares y millares de pinturas, que representan apenas un 20% del total, la gran mayoría de ellas destruidas por la erosión. Estas pinturas datan de 10 a 15 mil años de edad. En esa época, en tanto todas las otras cavernas eran pintadas con apenas un color, los artistas de Tassili usaban varias tonalidades. La gran mayoría de las escenas retratadas son de animales: jirafas, avestruces, elefantes, bueyes, yacarés y hasta hipopótamos, lo que prueba que antaño aquella región del Sahara estuvo llena de vida. Tassili quiere decir “plataforma de los ríos”.Aún en esta época, pueblos nómades del Africa perciben que tales cavernas ofrecen óptimas posibilidades de instalación, un buen aislamiento térmico. Ríos cercanos no faltaban. La selva, con todos sus animales y plantas, estaban inmediatamente abajo, alrededor de la plataforma. Las pinturas retratan, por orden de edad, las diversas ocupaciones de sus habitantes: caza y pesca (7.000 a. C.), bovinos (4.000 a. C.), caballos (1.700 a. C.).Los pueblos del Tassili dejaron dos grandes misterios para la posteridad: el primero es que no existe ninguna sepultura en toda la región, y el segundo son los extraños seres con casco pintados en las cavernas. En ese punto, se debe esclarecer que los artistas de la Prehistoria eran, ante todo, realistas. Movidos por un impulso creador, ellos retrataban en sus cavernas escenas de lo cotidiano, principalmente animales. Si ellos no inventaban, no hacían alegorías y no imaginaban cosas, entonces ¿qué son aquellas figuras humanoides con extraños cascos en la cabeza, tubos en la espalda, algunos midiendo hasta seis metros de altura, flotando en las curvas paredes de las cavernas?

Marte continúa siendo uno de los más grandes misterios del sistema solar. Con un diámetro ecuatorial de 6794 km, un poco más que la mitad del de la Tierra (12 756 km), y una distancia media al Sol de 227,9 millones de km (la Tierra con 149,6 millones de km), puede verse en el espacio unas cuatro veces más pequeño que nuestro planeta. Su color rojo se debe al polvo oxidado que lo cubre y que se mueve sobre su superficie, arrastrado por fuertes tormentas con un promedio de 70 km/h. Visto desde su misteriosa luna Phobos, la cual es una anomalía en sí misma al ser la única de todo el sistema solar que gira en sentido inverso al de la rotación del planeta, Marte presenta una cadena de tres volcanes alineados que son de los más grandes de los planetas sólidos, sin embargo, un cuarto volcán, conocido como Monte Olimpo, es el más grande de todo el sistema solar, con 27 km de altura y una base tres veces más grande que la isla de Hawai. Al parecer “algo” robó el agua de Marte. En la mitología griega, Marte es ese dios agresivo que ataca a quien quiere. En esa lucha de planetas, ese “algo” pudo haber sido Venus. Es muy posible que un choque contra esa luna escapada de la órbita de Júpiter hubiese sido la causante de la desaparición de los océanos marcianos y de la extinción aparente de toda la vida sobre la superficie en el planeta.

Los “Viajes de Gulliver“, de Jonathan Swift, es una obra de literatura infantil o juvenil. Pero contiene unas informaciones científicas asombrosas, además de algunas situaciones realmente curiosas. Los dos satélites de Marte (el dios de la guerra), Fobos y Deimos, fueron descubiertos por el astrónomo norteamericano Asaph Hall en el año 1877. Sus nombres significan Miedo y Terror (¡!!). Lo extraño es que son descritos en la obra de Jonathan Swift, con sus parámetros exactos, en 1726,  150 años antes de su descubrimiento oficial. En la tercera parte de los “Viajes de Gulliver“, se describe los dos satélites de Marte, por boca de Gulliver, y da sus coordenadas con una precisión sorprendente: Leemos en el texto de Swift: “Han descubierto (se refiere a los científicos tripulantes de la gigantesca “isla volante” que recogieron a Gulliver), dos estrellas interiores o satélites, que giran alrededor de Marte, del que el más próximo se encuentra de su centro a tres veces exactamente de su diámetro y el más alejado a una distancia de cinco veces el mismo diámetro“. Estas medidas son completamente exactas. Gulliver proporciona muchos más datos, que no detallamos, pero que son tan correctos y precisos como los anteriores. Pero la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo llegaron esos datos a Swift 150 años antes del descubrimiento oficial de los satélites de Marte? Pues bien: las informaciones sobre los satélites de Marte fueron dadas a Gulliver por los tripulantes de la “Isla Voladora“. ¿Tripulantes de un Ovni?. Y éstos ¿cómo lo sabían?. Y por si fuera poco le dijeron a Gulliver que ellos eran marcianos, que venían del “Planeta Rojo“. Gulliver (Swift en este caso) tuvo información que “alguien” le hizo llegar. Informaciones que han resultado ser ciertas. La única duda que subsiste es saber quién era ese alguien. ¿Extraterrestres?

Pero eso no es todo. Marte ha batallado en otros campos. Es también factible, de acuerdo con los recuentos mitológicos, que otro de los planetas contra los cuales chocó o se acercó hasta casi tocarlo, alterando su órbita y produciendo grandes catástrofes fuese la misma Tierra. En la mitología Marte aparece como padre del Amazonas y el Amazonas continúa siendo el eje del ecosistema de agua dulce y productor de oxígeno más importante del mundo. Si la misma Tierra obtuvo parte de su agua de Marte o si Marte perdió la suya en esa lucha planetaria de titanes es también factible. Una de las depresiones marcianas muestra un impacto planetario contra un cuerpo o aerolito de aproximadamente 2000 km de diámetro. Ese solo impacto contra un planeta tan pequeño, pudo haber terminado, no solamente con toda la vida sobre el mismo, sino haber lanzado toda su agua al espacio. En la sinopsis de este libro estudiaremos “el problema de Marte”, destacando algunas de las anomalías marcianas detectadas por los americanos y los rusos, seleccionadas entre cientos de extraordinarias fotografías. Dichas anomalías tienen una correlación con las existentes en la Luna. Algo está sucediendo más allá de nuestro conocimiento y desenmascarar ese “algo” es una de las más grandes sorpresas que tendremos que enfrentar al correr el velo de misterio con que se pretende disfrazar a la “verdad suficiente”. El conocer la verdad, nos ayudará a prepararnos mejor para los grandes acontecimientos que nos esperan. Marte es el dios de la guerra, identificado en la mitología griega con el nombre de Hares de donde también viene el nombre del mes de marzo; el de Aries, tercer signo del zodiaco, y el del día martes, segundo día de la semana.

El mes de marzo, de acuerdo con las fuentes de la Biblia, del Talmud,  del Midrash y a los recuentos de la mitología griega, fue cuando la humanidad presenció literalmente una batalla de planetas en el cielo hacia los siglos VII u VIII a. C. Venus, una de las lunas de Júpiter, se desprendió de su órbita y entró en un conflicto planetario con Marte, desestabilizando su órbita y llegando a afectar a la Tierra. Venus no aparece en ningún recuento planetario anterior a esa época y ni los caldeos, ni los egipcios se refieren al planeta antes de ese tiempo. Lo mismo puede observarse en los recuentos astronómicos de los aztecas y mayas. Hitler, en un ritual oculto, escogió el paso del día 29 al día 30 de abril para su muerte. Ese es el día que en Alemania, las brujas y los satanistas se encuentran con los demonios en los montes Harz (¿Hares?). En ciertas condiciones atmosféricas, se presenta un extraño espectro o sombra, el cual se proyecta por esa época, sobre los montes. El festival pagano del paso de la primavera al verano, lo celebran con aquelarres, misas negras y fuegos nocturnos y es conocido como la “noche del Walpurgis” o del demonio. La tradición de celebrar una fiesta en honor del dios de la guerra, está asociada con la tradición del dios (demonio) del fuego y de la destrucción y es mucho más antigua, remontándose a la prehistoria. Este macabro mensaje de Hitler encerrado en relación con la fecha de su suicidio y con la incineración de su cuerpo, pocos lo entendieron.

La cristianización nunca fue completa en Alemania y durante siglos pervivieron multitud de creencias y ritos paganos. Las tradiciones de la sabiduría popular fueron conservadas por mujeres que vivían al margen de la sociedad medieval y que actuaban ejerciendo como sanadoras, adivinas o incluso parteras. Conforme el poder de la Iglesia y el Papado fue aumentando a lo largo de la Baja Edad Media disminuyó la tolerancia respecto a aquellas personas situadas fuera del orden establecido, como los herejes (cátaros, husitas) o las brujas, que sufrieron violentas persecuciones. Uno de los grandes hitos en esta ofensiva contra las prácticas de las brujas lo constituyó la publicación en 1487 por los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger del manual Malleus Maleficarum, que constituía un compendio de los procedimientos a seguir en los juicios de brujas. La Reforma protestante, lejos de acabar con la persecución de las brujas, la hizo aún más cruenta: Se estima que el número de brujas quemadas por las autoridades de la Alemania protestante fue superior al de las víctimas de los Autos de Fe inquisitoriales en toda Europa. Lutero, Calvino y Zuinglio fueron grandes partidarios de la persecución brujeril.

Las brujas alemanas celebraban su aquelarre anual la noche de Santa Walpurgis (30 de abril) en las laderas del monte Harz (que hoy en día separa los Länder de la Baja Sajonia y Sajonia-Anhalt. Sus rituales fueron descritos magistralmente por Goethe en su obra cumbre, Fausto, en uno de cuyos capítulos hace viajar a éste con Mefistófeles (uno de los pseudónimos del diablo) al monte Brockensberg, en el Harz. Se trata de una fiesta que hunde sus raíces en el antiguo foklore pagano. Originalmente se trataba de una celebración dedicada a la diosa de la fertilidad Walburga y se celebraba, al igual que el Beltaine céltico, la primera luna nueva posterior al equinoccio de primavera. Con la introducción del calendario gregoriano, la fecha de esta festividad se fijó de una manera definitiva el 30 de Abril. Con la intención de privar a esta fecha de toda reminiscencia pagana, la Iglesia la consagró a Santa Walpurgis, abadesa del monasterio de Heidenheim (Franconia), que fue canonizada según el 1 de mayo del año 870. Hoy en día se la considera protectora frente al mal de ojo y otras maldiciones de las brujas.

El nazismo está impregnado de símbolos y prácticas esotéricas. Veamos dos de ellos: La esvástica, o cruz gamada, no es otra cosa que una cruz quebrada símbolo de los querubines caídos y cuyos orígenes se remontan a la edad del bronce de la cultura micénica. Fue el símbolo más importante del nazismo y de su imagen corporativa. Según las Sagradas Escrituras, los Ángeles Caídos o nefilim son todos aquellos ángeles expulsados del cielo como castigo por desobedecer o rebelarse contra Dios. Las Sagradas Escrituras nos dicen también que un ángel caído tendrá que vagar por la tierra hasta el día del juicio final cuando serán desterrados y enviados al infierno. El ángel caído más conocido es Lucifer. Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero (Apocalipsis 12). Existen tres motivos principales que nos explican por qué se rebelaron algunos ángeles: El libre albedrío,  la lujuria y la vanidad. Cuando Dios (o quién sea bajo esta denominación) creó a los ángeles, se dice que los dotó de entendimiento y libertad; pero algunos ángeles comenzaron a cuestionar y alejarse de Dios. Y conforme se iban alejando se iban formando las jerarquías angelicales. Algunos, todavía más alejados se convirtieron en humanos, pero los que se alejaron totalmente, cayeron al infierno y se les conoce como los caídos de Dios o ángeles caídos.

Los ángeles que cayeron en la lujuria, entre los que destacan Semyaza, Samael y Azael, son mencionados en escrituras apócrifas como Los tres libros de Enoc donde se dice que Dios le pidió a los Grigori (un grupo selecto de 200 ángeles) ayudar a los arcángeles en la creación del Edén. Pero cuando los Grigori bajaron a la tierra conocieron a las hijas de los hombres, de las que se enamoraron y con las que se unieron. Esto parece que provocó la furia de Dios, que los desterró del cielo convirtiéndolos en demonios. El Libro de Enoc menciona un total de 200 ángeles caídos, de los cuales sólo aparecen los más importantes, entre los nombres de los ángeles caídos: Samyaza, su líder; Urakabarameel, Akibeel, Tamiel, Ramuel, Danel, Azkeel, Saraknyal, Asael, Armers, Batraal, Anane, Zavebe, Samsaveel, Ertael, Turel, Yomyael y Azazyel o Azazel. El motivo más grave que llevó a rebelarse a algunos ángeles se dice que fue el orgullo o vanidad, considerado dentro de los siete pecados capitales. Según las Sagradas Escrituras Dios creó al querubín Luzbel (Luz Bella),  a quien dotó de una gran inteligencia, perfección y hermosura para que organizara al resto de los ángeles. De esta manera Luzbel o Lucifer llegó a ser tan poderoso que la vanidad se apoderó de él y lo hizo sentirse superior a Dios, lo que lo llevó a competir en su contra. Por esta razón Dios lo desterró del paraíso y, junto con él, una tercera parte de la corte celestial que se le había unido.

La doble S (SS) utilizada por la Gestapo y detestada y temida por los que tuvieron contacto con esa perversa elite de Hitler, significa rayo o serafines caídos. El mismo Jesús hace referencia al rayo cuando dice: “vi al demonio caer sobre la tierra como un rayo”. Los orígenes del Walpurgis, están en la prehistoria, recordándonos una gran catástrofe que sucedió hace unos 12 000 años, cuando, de acuerdo con lo descrito por Platón en sus diálogos del Timeo y del Critias, “en un día, en una noche fatal, el continente de la Atlántida desapareció bajo las olas del mar”, en medio de tremendas erupciones de volcanes submarinos y del volcán conocido en esa época como el Monte Atlas. Este monte coronaba la isla y del mismo nos queda como recuerdo el nombre dado a la cadena de montañas en el extremo nororiental del África, el nombre de un océano y el de un poderoso héroe de la mitología griega. La idea de una remota raza superior es también parte del inconsciente colectivo de la humanidad. La misma Biblia habla en varios pasajes de esa raza superior. Los misteriosos nefilim (gigantes) del capítulo 6 del Génesis y los gigantes hijos de Anac hablan de unos descendientes con orígenes comunes descritos en Números 13, a los que, en forma esotérica, Hitler identificó como los precursores de la raza aria.

Es obvio que en 40 días los exploradores de Moisés que se encuentran descritos en Números 13, no pudieron llegar a dar testimonio de los caldeos en el sitio que muchos historiadores colocan como la cuna de la civilización, a falta de no haber encontrado la isla que desapareció bajo las olas del mar, ni de haber tenido suficiente tiempo para llegar a lo que se conoce en forma genérica como la Mesopotamia. Parece que los caldeos se asentaban en el valle del río Indo, que  desemboca en las costas del mar de Arabia y que se confunde con el Océano Índico. Si bien es cierto, que las tribus nómadas de los arios conquistaron el valle del Indo y se volvieron la casta dominante hacia el año 1500 a. C., nadie sabe si llegaron del norte del mar Caspio o de algún otro lugar no precisado, identificado frecuentemente con las tierras del centro de Europa. El hecho es que en la conquista de la Mesopotamia por los arios, Hitler encontró razones históricas para afirmar la continuación de un imperio con proyecciones de dominación universal, cuyas cenizas se esparcieron al viento, siglos después, con la muerte de Alejandro Magno. Casi lo logra, pero se le olvidó que ese derecho le estaba reservado a otro, cuyo imperio se extenderá primero por toda la cuenca del Mediterráneo y luego tocará todos los continentes. Sus fines están descritos en la Biblia. En otras palabras, el Imperio del Anticristo será similar al Imperio de la Atlántida y al que conquistó Alejandro. Según el Apocalipsis: “El que tenga inteligencia, que la use para descubrir su nombre, o el número de su nombre, porque es número de hombre y está marcado por el 666. Cuando llegue el terrible reinado del mal y de la perversión y se le exija a todos los habitantes de la Tierra una marca en su mano o en su frente (tal vez un código de barras o un microchip) de acuerdo con lo profetizado por el apóstol Juan, los que vivan en el campo llevarán la ventaja. Llegará el momento en que no habrá ya tiempo de mirar atrás o de recoger las propias pertenencias”. Así lo advierte también el mismo Jesús en Mateo 24.

Los sistemas de código de barras y de microchip ya están listos para ser implantados y su uso se ha demorado gracias a las denuncias y alertas sobre este tema. Pero el proceso está en marcha. Una vez la humanidad se familiarizó con el dinero plástico a crédito, se pasó a marcar todos los productos posibles con el código de barras. El paso siguiente fue el uso de la tarjeta de débito. Una vez en este punto se reemplazaron las licencias de conducir, pasaportes y todos los sistemas de identificación personal como afiliación a clubes, tarjetas de miembros con beneficios especiales y sistemas de salud, con tarjetas impresas con el código de barras. El siguiente paso es marcar a las personas con un sistema de rayos láser (producto derivado de la tecnología de Roswell) en la mano o en la frente. Parece que el código de barras será utilizado en Estados Unidos y el microchip en Europa. El resto del mundo se verá obligado a utilizar uno de estos dos sistemas. Según el Apocalipsis, ello provocará la ira de Dios. El más terrible castigo bíblico, o castigo del tercer ángel, está destinado para quienes se dejen marcar con el nombre de la bestia o el número de su nombre. Según el  Apocalipsis: “Y un tercer ángel los siguió diciendo a gran voz: “Si alguno adora a la bestia y a su estatua y recibe su marca en la frente o en la mano, él también beberá del vino del furor de Dios, vino puro, mezclado en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre, en la presencia de los santos ángeles y ante el cordero, y el humo de su suplicio sube por los siglos de los siglos y no tienen descanso día ni noche los que adoran a la bestia y a su estatua y cuantos aceptan la marca de su nombre”. Es el 666 precolombino, que podemos ver en una máscara de oro encontrada en Iquitos, en la cultura nazca. Algunos antropólogos la identifican con la deidad solar. Sin embargo, esta máscara ceremonial en donde aparecen dieciocho serpientes conformando un triple seis, presenta un sorprendente parecido con la medusa de los griegos.

Nazca es una cultura del Antiguo Perú que surgió en la provincia de Nazca (departamento de Ica) alrededor del siglo I y entra en decadencia en el siglo VI. Tuvo un área de influencia que llegó a abarcar hasta Pisco por el norte, hasta Arequipa por el sur y por el este hasta Ayacucho. Hasta el siglo VI d. C., aumentaron sus contactos con la zona andina, llegando inclusive hasta las zonas altas de Ayacucho. Este contacto tuvo especial importancia en la formación de la cultura Huari. Un aspecto impresionante de Nazca es su cerámica policromada, con figuras de hombres, animales, plantas, etc. En muchas de estas cerámicas, se representan a hombres mutilados. El arte textil floreció tanto como en la época de los Paracas. Tuvieron un estilo propio de trabajo de los metales, aunque de menor calidad al de la época de Chavín. Lo más impresionante de esta civilización son los trazos efectuados por los Nazca en las Pampas de Nazca y en otros sitios de la costa sur del Perú. Los trazos conocidos como Líneas de Nazca se ubican en una zona geográfica con pocas precipitaciones, lo que demuestra conocimientos de geografía y meteorología. Como dato sumamente interesante y que refuerza la teoría del conocimiento meteorológico de los Nazcas. A unos treinta kilómetros de la ciudad de Nazca se halla el Cementerio de Chauchilla. Una necrópolis al aire libre en la que, a pesar de los saqueos, todavía se pueden ver momias en buen estado de conservación, así como restos de cerámica.

Existieron grandes cambios geológicos y climatológicos hacia los comienzos y finales de cada era, en donde las especies animales y vegetales se vieron afectadas. La extinción de los dinosaurios se debió a uno de esos cambios, hace unos 65 millones de años, con el impacto sobre la península de Yucatán de un aerolito enorme, cuyo cráter formó lo que es hoy día conocido como el golfo de México. Las probabilidades son que tengamos un impacto planetario cada millón de años. Los científicos especulan si el más antiguo de los períodos glaciales fue hace 600 millones de años, o si hubo algún otro antes que ese. La verdad es que la respuesta todavía elude a la ciencia. Las “pruebas erráticas”, cuando aparecen, de nuevo lanzan al suelo todas las teorías. Pareciera que la verdad quisiera escapársele a quien cree tener completo el rompecabezas de la historia. Algunas de las piezas que los científicos pretenden encajar basándose en mediciones paleo-magnéticas, muestran otro período glacial hace unos 435 millones de años, cuando el polo sur quedaba al oeste del África. ¿Qué fauna y flora existieron durante esos períodos antiguos? La respuesta es sorprendente: ¡Aunque conocemos algunos rastros, no lo sabemos con certeza! En el relato del Critias de Platón, los sacerdotes de Sais le explican a Solón: “Mil destrucciones de hombres se han verificado de mil maneras y volverán a suceder: las mayores por el fuego y el agua y las menores por una infinidad de otras causas. Lo que también se refiere en nuestro país (Grecia), que Faetón, hijo del Sol, colocó un día los arreos a los caballos de su padre y los enganchó al carro y no pudiendo conducirlos por la misma vía (órbita), incendió todo lo existente sobre la tierra y él mismo pereció abrazado por el rayo, esta historia tiene el carácter de una fábula; pero lo que sí es verdad, es el cambio de movimiento de los cuerpos celestes alrededor de la Tierra y en el cielo y la destrucción por el fuego de todo lo existente sobre ella, lo que ocurre después de largos intervalos de tiempo. Cuando se presentan estas circunstancias, sucumben los habitantes de las montañas y en general de los lugares elevados antes que los que residen a orillas de los ríos o del mar. A nosotros nos salvó de esta calamidad el Nilo, nuestro protector de siempre, desbordándose”.

Según explica Santiago Martínez Concha: “Estando de paso por Bolivia en razón de mi trabajo, a eso del mediodía, bajo un sol picante y con una enorme dificultad para respirar debido a los casi 4000 metros de altura a que se encuentra el altiplano, vi a un hombre de escasos 1,50 metros de altura cargando sobre sus hombros un bulto de leña con casi tres veces su propio peso. Lo observé con detenimiento, sus piernas eran muy cortas y el ancho de su tórax debía ser al menos dos veces el mío. Su piel oscura parecía soportar bien aquel sol quemante. No parecía incómodo con el peso que llevaba a sus espaldas. Al pasar junto a mí, se detuvo, descargó el bulto en el piso y con una sonrisa se metió la mano al bolsillo y me ofreció en venta una piedrecilla en un dialecto cercano al español. Le pagué un dólar por la misma. La piedrecilla del hombre de Bolivia resultó ser un fósil de la familia de los trilobites, algunos de los cuales aparecieron durante el período carbonífero y tal vez durante el mismo devoniano. Al estudiar el trilobite, pude ver sus ojos formados por pequeñas células poliédricas y la cola partida pero aún unida al resto del cuerpo. Mi pequeño fósil era un testimonio vivo de la historia, con cientos de cosas que contar. La cola partida era un mudo testimonio de cómo el animal había muerto por el impacto sufrido por causa de algún material o animal marino, o por una ola gigante o Tsunami que debió arrastrarlo cientos o miles de metros y que al estrellarlo contra alguna roca, le fracturó su espina dorsal”. Si la extinción de los trilobites coincidió con la de los dinosaurios, este fósil tenía unos 65 millones de años. Por otra parte, el trilobite estaba contando otra historia y es la del altiplano boliviano, en donde deben existir grandes depósitos de petróleo, de gas y de carbón. Pero lo más extraordinario fue comprobar que en algún pasado lejano ese trilobite había caído al fondo del mar y fue allí donde tuvo lugar su proceso de fosilización. ¡Sin embargo, el altiplano boliviano se encuentra a casi 4000 metros de altura! Esto hace retrotraerse  a a Tiahuanaco, pues tanto el trilobite como las ruinas del templo tenían una explicación para estar allí: o la tierra había subido empujada por inmensas fuerzas hasta esa altura, o el mar se había ido retirando en forma gradual. Cualquiera sea la verdadera razón, si la primera teoría no es la verdadera, las ruinas de Tiahuanaco continuarán siendo un verdadero misterio.

De todas las muestras y restos que sobrevivieron de esa misteriosa edad en que convivieron el hombre y gigantes -que es mencionado por el Códice Vaticano y con registros del mismo Calendario Azteca- el más impactante es el de la Misteriosa civilización de Tiahuanaco, situada en otra altiplanicie fabulosa a 4.000 metros, en América del Sur.  Cada versión de cada leyenda de los Andes apunta al lago Titicaca cuando habla del Comienzo -el lugar donde el gran dios Viracocha realizó sus hazañas creadoras, donde la humanidad reapareció después del Diluvio, donde a los antepasados de los incas se les concedió la varita mágica de oro con la que fundarían la civilización andina. Si esto fuera ficción, no vendría apoyado por los hechos; pues a orillas del lago Titicaca se encuentra la primera y más grande de las ciudades que en todas las Américas se hubieran levantado. En Tiahuanaco volvemos a encontrar el recuerdo del hombre blanco. Cuando los incas conquistaron esta región del lago Titicaca, Tiahuanaco era ya el campo de ruinas gigantescas,  inexplicables,  que  nosotros  conocemos. Cuando llega allí Pizarro, en 1532, los indios dan a los conquistadores el nombre de Viracochas: señores blancos.

Su tradición, más o menos perdida ya, habla de una raza de señores desaparecida, de hombres gigantescos y blancos, venidos de lejos, surgidos de los espacios, de una raza de Hijos del Sol. Reinaba y enseñaba allí, hace milenios. Desapareció de golpe, pero volverá. En todos los lugares de la América del Sur, los europeos que iban en busca de oro conocieron esta tradición del hombre blanco y se aprovecharon de ella. Sus deseos de con­quista fueron auxiliados por el más grande y misterioso recuerdo. Hans Schindler Bellamy, que investigó las obras del cosmólogo nazi Hans Horbiger, descubre, en los Andes, a cuatro mil metros de altura, restos de sedimentos marinos que se extienden sobre setecientos kilómetros. Las aguas de fines del terciario subían hasta allí, y Tiahuanaco, cerca del lago Titicaca, sería uno de los centros de civilización de aquel período. Las ruinas de Tiahuanaco dan testimonio de una civilización cientos de veces milenaria y que no se asemeja en nada a las civilizaciones posteriores. Según los partidarios de Horbiger, son visibles las huellas de gigantes, así como sus inexplicables monumentos. Se encuentra allí, por ejemplo, una piedra de nueve toneladas, con seis hendiduras de tres metros de altura que son incomprensibles para los arquitectos, como si su papel hubiese sido olvidado desde entonces por todos los constructores de la Historia. Hay pórticos de tres metros de altura por cuatro de anchura, que aparecen tallados en una sola piedra, con puertas, falsas ventanas y esculturas esculpidas con cincel, pesando todo el conjunto diez toneladas. Hay lienzos de pared de sesenta toneladas, sostenidos por bloques de piedra arenisca de cien toneladas, hundidos como cuñas en el suelo.  Entre estas ruinas fabulosas, se elevan estatuas gigantescas, una sola de las cuales ha sido bajada de allí y colocada en el jardín del museo de La Paz. Tiene ocho metros de altura y pesa veinte toneladas. Todo invita a los horbigerianos a ver en estas estatuas retratos de gigantes realizados por ellos mismos.

Si bien es cierto que la abundante vegetación y fauna marina del período carbonífero resultaron en grandes depósitos de material orgánico, no podemos descartar la teoría expuesta por Velikovsky de cómo parte de los grandes depósitos de petróleo, sobre ciertas zonas como Irak, se le deben al paso de, uno o más, grandes cometas en el pasado. Según la teoría más aceptada, el origen del petróleo y del gas natural es de tipo orgánico y sedimentario. Esa teoría enseña que el petróleo es el resultado de un complejo proceso físico-químico en el interior de la tierra, en el que, debido a la presión y las altas temperaturas, se produce la descomposición de enormes cantidades de materia orgánica que se convierten en aceite y gas. Esa materia orgánica está compuesta fundamentalmente por el fitoplancton y el zooplancton marinos, al igual que por materia vegetal y animal, todo lo cual se depositó en el pasado en el fondo de los grandes lagos y en el lecho de los mares. Junto a esa materia orgánica se depositaron mantos sucesivos de arenas, arcillas, limo y otros sedimentos que arrastran los ríos y el viento, todo lo cual conformó lo que geológicamente se conoce como rocas o mantos sedimentarios, es decir, formaciones hechas de sedimentos. Entre esos mantos sedimentarios es donde se llevó a cabo el fenómeno natural que dio lugar a la creación del petróleo y el gas natural. Ese proceso de sedimentación y transformación es algo que ocurrió a lo largo de millones de años. Entre los geólogos hay quienes ubican el inicio de todo ese proceso por la época de los dinosaurios y los cataclismos. Otros opinan que hoy se está formando de una manera similar el petróleo del mañana.

En un comienzo los mantos sedimentarios se depositaron en sentido horizontal. Pero los movimientos y cambios violentos que han sacudido a la corteza terrestre variaron su conformación y, por consiguiente, los sitios donde se encuentra el petróleo. Es por esto que la geología identifica hoy varios tipos de estructuras subterráneas donde se pueden encontrar yacimientos de petróleo: anticlinales, fallas, domos salinos, etc. En todo caso, el petróleo se encuentra ocupando los espacios de las rocas porosas, principalmente de rocas como areniscas y calizas. Es algo así como el agua que empapa una esponja. En ningún caso hay lagos de petróleo. Por consiguiente, no es cierto que cuando se extrae el petróleo quedan enormes espacios vacíos en el interior de la tierra. Si tomamos el ejemplo de la esponja, cuando ésta se exprime vuelve a su contextura inicial. En el caso del petróleo, los poros que se van desocupando son llenados de inmediato por el mismo petróleo que no alcanza a extraerse y por agua subterránea. Los orígenes del gas natural son los mismos del petróleo, pues, como se dijo antes, el gas es petróleo en estado gaseoso. Cuando se encuentra un yacimiento que produce petróleo y gas, a ese gas se le llama “gas asociado“. Pero también hay yacimientos que sólo tienen gas, caso en el cual se le llama “gas libre“. Otros yacimientos sólo contienen petróleo líquido en condiciones variables de presión y transferencia. Generalmente el petróleo líquido se encuentra acompañado de gas y agua.

Durante la era terciaria terrestre, en el fondo de los mares se acumularon restos de peces, invertebrados y, probablemente, algas, quedando sepultadas por la arena y las arcillas sedimentadas. Las descomposiciones provocadas por microorganismos, acentuadas por altas presiones y elevadas temperaturas posteriores, dieron origen a hidrocarburos. Al comenzar la era cuaternaria los movimientos orogénicos convulsionaron la corteza terrestre y configuraron nuevas montañas, la cordillera de los Andes entre ellas. Los estratos sedimentarios se plegaron y el petróleo migró a través de las rocas porosas, como las areniscas, hasta ser detenido por anticlinales, pliegues con forma de A mayúscula, y por fallas que interrumpieron la continuidad de los estratos. El problema de la génesis del petróleo ha sido, por mucho tiempo, un tópico de investigación de interés. Se sabe que la formación del petróleo está asociada al desarrollo de rocas sedimentarias, depositadas en ambientes marinos o próximos al mar, y que es el resultado de procesos de descomposición de organismos de origen vegetal y animal que en tiempos remotos quedaron incorporados en esos depósitos.

Estos cuerpos celestes, según Velikovsky, depositaron a su paso grandes cantidades de rocas y gravillas, así como polvo de granito o polvo de arcilla y un líquido, al que los egipcios en el papiro Ipuwer, que se conserva en el Museo de Berlín, llamaron nafta. Si las grandes cantidades de óxido de hierro que tiñen de rojo las rocas de Catskill en Inglaterra o las que pueden observarse al noroeste de Nueva York son producto de la descomposición de material orgánico o del polvo producido por el paso de un cometa, está por demostrarse. Lo que sí conocemos, de acuerdo con el relato de Platón, es que la Atlántida estaba construida con rocas de color blanco, rojo y negro. Esta herencia fue pasada a los egipcios. La tercera pirámide (pirámide de Menekaura o Mikerinos), se encontraba dividida en su línea media, de tal manera que su parte inferior era de granito rojo y la superior de mármol blanco. Desde lejos, la parte inferior de acuerdo con lo que nos relata Diodoros, se veía negra debido a la refracción de la intensa luz que se observa en el desierto. Los egipcios gustaban particularmente de estos efectos visuales de brillo y contrastes de luz. Esta mezcla de colores es todavía guardada por algunos pueblos que acostumbran decorar ciertos edificios importantes con estas franjas de color. Los pueblos árabes son legendarios en estos usos. Basta recordar la mezquita de Córdoba.

América del Norte y parte de Europa, durante el período carbonífero, se encontraban en los trópicos. La vegetación era muy exuberante y el clima cálido y muy húmedo. Las coníferas, grandes árboles parecidos a las secuoyas gigantes, helechos, libélulas de gran tamaño, algunas formas de enormes tiburones de hasta 30 metros de largo, otras especies de nautilos, moluscos y trilobites comenzaron a poblar la Tierra. Aparecieron los corales y los primeros peces con escamas y grandes reptiles derivados de los anfibios, formas de caracoles, cefalópodos y braquiópodos. De las grandes masas terrestres, sólo Siberia se encontraba al norte del Ecuador. El supercontinente de Gondwana que agrupaba a Suramérica, África, India, Australia y la Antártica se encontraba en el hemisferio sur. Al final del período carbonífero y principios del pérmico, todas las masas terrestres se habían unido en un gran continente conocido como Pangea, de clima más frío y seco. El recuento fósil del devoniano preparado por la mayoría de los hallazgos realizados hasta ahora por los paleontólogos, excluye por supuesto la aparición del hombre sobre la faz de la Tierra, la cual según ellos, vendría muchos millones de años después. Sin embargo, las “pruebas erráticas” demuestran lo contrario, dando al traste con todo el andamiaje científico. Muchas veces es más fácil acomodarnos con la opinión de la mayoría que con los hallazgos de la minoría.

Una de las mayores controversias en lo relativo a la teoría de la biología evolutiva, son los saltos que se encuentran en los registros fósiles. Es increíble que lo que los geólogos están comenzando a descifrar, como el gran continente de la Pangea, es algo similar a lo que el Apocalipsis de san Juan prevé para después de que haya pasado la “gran tribulación” descrita en el Evangelio y con una duración de escasos 1290 días, más un corto período de 45 días adicionales que tendrán que soportar los elegidos. Los que sobrevivan este corto período de tiempo ya serán bienaventurados. En otras palabras, 1335 días, unos tres años y ocho meses, será el período en que la humanidad tendrá que vivir el cambio más importante de su historia, con una geografía que recuerda la de comienzos del período pérmico, en donde todo será hecho nuevamente, con un continente único y la existencia de grandes lagos. San Juan ya no ve más el mar. Infortunadamente, de los mapas que muestran Pangea, ninguno incluye el continente de la Atlántida, con el gran vacío que se observa entre las masas.

Las amonitas son algo así como los termómetros de las eras geológicas, dando pistas fósiles de acuerdo con los estratos en que se encuentran. Las amonitas se extinguieron al mismo tiempo que los dinosaurios, unos 65 millones de años atrás, y la causa de su extinción fue seguramente el meteorito que cayó en la península de Yucatán, el cual produjo una alteración total de la cadena alimenticia de muchas especies y en la composición de las sales y otros componentes de las aguas del mar. O las amonitas se extinguieron lentamente al ser presa de otros predadores más hábiles o el nuevo hábitat que se produjo después del impacto planetario las extinguió en forma casi repentina. El estudio de las placas tectónicas demuestra cómo todo el fondo marino se recicla en un proceso continuo llamado subducción, en donde el fondo es literalmente tragado o devorado por inmensas grietas donde se encuentran los límites de las placas tectónicas, para ser llevado lentamente al interior de la Tierra. A título de ejemplo, es un proceso parecido al de las arenas movedizas. Allí, es fundido o convertido en magma, y devuelto nuevamente a la superficie. Todo el fondo marino se renueva cada 200 millones de años. Como norma general, entre más altas sean las montañas, su formación es más reciente. Esto significa que las últimas en aparecer fueron los Andes y los Himalayas y en aquellos sitios donde hay volcanes activos, la corteza aún sufre modificaciones importantes. Durante el período siluriano, lugares como algunas partes de América del Norte y Groenlandia, al encontrarse localizados a 15 grados de latitud norte, presentaban un clima tropical, con abundante vegetación y cálidas corrientes. A menos de 40 grados de latitud norte-sur, los arrecifes de coral ya crecían con abundante fauna marina que incluía especies vertebradas e invertebradas, entre ellos los enormes y voraces ictiosaurios, peces de hocico puntiagudo, con mandíbulas provistas de dientes cónicos, largos y afilados y cuerpos aerodinámicos que terminaban en una cola vertical y que llegaron a medir hasta 15 metros. Estos monstruos marinos formaron parte, junto con las enormes serpientes marinas de la época del siluriano, de mitos y leyendas. Y también se extinguieron al mismo tiempo que los dinosaurios.

La leyenda de san Jorge y el dragón  es un ejemplo de este inconsciente colectivo. Los grandes pterodontes son en realidad dragones alados. Estuvieron provistos de largas colas y alas de murciélago y sus picos eran largos y capaces de cortar grandes trozos de carne recubiertos de piel dura. Sus enormes garras les permitían capturar cuerpos del tamaño de un hombre, y aún más grandes. De las sesenta variedades conocidas, algunas llegaron a tener hasta seis metros con las alas extendidas. Existe una extraña historia que forma parte de las “pruebas erráticas” y que se encuentra entre las muchas leyendas indias que se conocen a lo largo del río Mississippi. Un misionero jesuita que explorara aquella cuenca durante la época de la conquista, en uno de los recodos del río, pudo observar pinturas rupestres en lo alto de unas rocas que semejaban esas monstruosas aves, a quienes los indios miami llamaban “piasa”. Movido por la curiosidad, decidió explorar el lugar, que había causado pavor durante muchas generaciones entre las tribus indígenas del Nuevo Mundo. Era tal la fama de esos monstruos que ningún indio se atrevía a ir allí desde tiempo inmemorial. Al escalar las rocas, se encontró con la entrada de unas enormes cuevas y, en el interior, un enorme cementerio de huesos humanos repartidos por el suelo en gran desorden. Según su descripción, ¡los restos de cuerpos humanos destrozados debieron ser más de mil! La conclusión es simple: o algunos animales prehistóricos lograron sobrevivir hasta hace muy poco tiempo, o los seres humanos existieron mucho antes que la humanidad conocida y tuvieron contacto directo con los monstruos de la prehistoria. Sea cual fuere la respuesta, lo que llama la atención es cómo algunas especies, en particular la humana, logran adaptarse y sobrevivir en los sitios más inhóspitos y remotos de la Tierra.

De nuevo saltan a la memoria el monstruo Nessie, en Escocia, otro similar en Chappaquiddick, el solitario animal de las islas Galápagos, el hombre de las nieves en el Tíbet y otros casos de avistamientos similares en los Estados Unidos. No hay país del mundo que no tenga su inconsciente ligado a algún tipo de monstruo vinculado con la prehistoria. Pero de todos estos, ¿cuántos quedan y han logrado sobrevivir, en esa lucha de la selección natural de las especies; y de esos, cuántos viven en el mar? Cuando Santiago Martínez visitó Jerusalén, realizó una visita a los dos calvarios conocidos como el Monte Gólgota (o de la Calavera) y el Calvario de Gordon. Según afirma, le pareció más de acuerdo con lo descrito por las Sagradas Escrituras el conocido como el Calvario de Gordon, descubierto por un oficial inglés durante el siglo XIX, quien al salir por la Puerta de Damasco, siguiendo los pasos de Jesús cuando cargaba la cruz, pudo observar en la montaña del frente una calavera, en la cual las cuencas de los ojos, así como los huecos de la nariz, estaban formados por los huecos dejados sobre la loma por antiquísimos sepulcros sin ocupar. A los pies de ese montículo, se halla un sepulcro vacío con una inmensa losa corrida que lo sella. Y la roca sobre la que se recuesta presenta una grieta ocasionada por un terremoto, lo cual concuerda con la narración evangélica del momento de la resurrección. Sin embargo, también visitó  el Calvario que santa Helena de Jerusalén, madre del emperador Constantino y una de las primeras arqueólogas del mundo, hacia el siglo III, identificara como el verdadero sitio en donde fue levantado el cuerpo crucificado de Jesús. La vidente María Valtorta, quien tuviera visiones de la vida de Jesús y de María, cuenta que la cruz fue levantada sobre el mismo sitio en donde se encontraban sepultados los huesos de Adán. Al llegar al sitio venerado por la tradición, pudo ver, incrustado en la roca, debajo del Calvario, el cráneo fosilizado de un hombre, a la vista de todos y ¡en un lecho del período carbonífero!

Los raros recuentos fósiles encontrados en lechos carboníferos nos muestran que el hombre puede tener más de 100 millones de años caminando sobre la faz de la Tierra. Una de las “pruebas erráticas” muestra una antigüedad de 600 millones de años. Entonces, ¿dónde queda todo el andamiaje científico? El conocimiento que exhibe esta pieza es extraordinario. Es una de las “pruebas erráticas” que ponen en duda las opiniones científicas y colocan a las culturas “primitivas” en contacto con una tecnología y una civilización muy avanzada y “aparentemente” desaparecida. No se conoce ningún caso similar en el mundo. Describe la evolución de las especies desde el inicio de la creación hasta la aparición del hombre y la mujer en el último cuadrante superior izquierdo. En la cadena evolutiva, aparecen los anfibios desde una época muy remota marcando un cambio radical. El cangrejo, uno de los animales más antiguos, casi sin ninguna modificación durante millones de años, también acompaña cada paso del proceso. Los dinosaurios pueden apreciarse en el cuadrante inferior izquierdo, lo mismo que el mamut o morsa gigante, con sus colmillos, en el centro. A esta pintura rupestre prehistórica en Australia se le asignan características con ciertos poderes mágicos. Pero nadie ha podido interpretar con certeza su verdadero significado y razón de ser. Puede observarse un ser humano combinado con reptil. Quien lo hizo, tuvo conocimiento de los grandes reptiles de la prehistoria.

Hace 200 millones de años aparece la isla-continente en el centro del mundo de aquel entonces, sobre la línea ecuatorial. Solo existe un mar. Hace 100 millones de años el Atlántico era un pequeño mar interior que rodeaba la isla-continente. Hace 50 millones de años se forma el Océano Atlántico, las costas de América se alejan de Europa y África. Hace 40 mil años, la Atlántida está en medio del Océano Atlántico, al cual debe su nombre y las grandes masas de hielo sobre los polos. La Atlántida es una parte del rompecabezas de la historia.  El recuento de habitaciones humanas en China es muy antiguo y se remonta a unos 20 000 años. Este dato es sorprendente si consideramos que las civilizaciones antediluvianas en Europa y América escasamente muestran algunos vestigios que se remontan a no más de 12 000 años, con Tiahuanaco a la cabeza. Y, por norma general, los vestigios más antiguos que conocemos de Mesopotamia son de hace 7000 años, y de México desde hace 8000 años. Es como si el diluvio, o el impacto del cuerpo celeste que lo causó, hubiese afectado más a esas partes del globo terrestre, borrando toda huella de civilización anterior. Según algunos arqueólogos, el trípode formado por las tres civilizaciones más antiguas (que conocemos pero no que necesariamente existieron) se encuentra en los valles de los grandes ríos del Asia suroriental, el norte de la China y el suroeste de la India. Todas estas civilizaciones tuvieron sofisticados conocimientos en el manejo del agua y avanzadas estructuras sociales y políticas. Entre ellas, Mesopotamia, localizada entre los valles del Tigris y el Eufrates, en lo que hoy día es Irak, y la ciudad de Babilonia (“Puerta de Dios”, refiriéndose al dios Sol) que, debido al relato bíblico, es conocida como la cuna de la civilización occidental y nos asombra por sus adelantos de todo orden.

La profecía bíblica enseña que Babilonia jamás será reconstruida, pese a los modernos intentos por lograrlo. La matriz de la historia de esta nueva creación fue trazada de acuerdo con un plan preciso y dentro de un período de escasos cinco mil años. Sólo hasta hace 7000 años las grandes civilizaciones del Viejo Mundo comenzaron su desarrollo en forma sincrónica. No sería justo omitir una referencia a la historia de la cultura sumeria de la Mesopotamia, de la China y de la India, lo cual le dará más bases y fundamentos para entender cómo ciertos descubrimientos y sucesos pusieron en marcha la rueda de la historia, con el impulso dado a la cultura y a la técnica. Descubrimientos, que en forma misteriosa aparecieron muchas veces, en forma simultánea, disparando el desarrollo humano del mundo occidental. La civilización escogida para este propósito, como una de las patas del pentagrama de la historia fue la de Mesopotamia. La segunda pata de ese andamiaje gigantesco fue la egipcia, escogida para guardar en forma inmutable durante 5000 años, el secreto y las tradiciones de la Atlántida. Muchos de los secretos de “lo que fue, lo que es y lo que será” están contenidos en el conjunto de la meseta de Giza y en particular en la gran pirámide. La tercera pata del andamiaje del mundo, fue puesta en China, madre de los inventos de la pólvora y del papel.

La cuarta pata la encontramos en la India, con su recuento sagrado de la gran guerra de antaño, de acuerdo a lo narrado en la epopeya del Mahabharata, en los libros sagrados de los Veda, donde se describen, hace unos 6000 años, campañas aéreas con extrañas naves aéreas llamadas vimanas.  La quinta pata la encontramos en Grecia, defensora de las tradiciones democráticas iniciadas por Solón (quien las aprendió en los documentos del templo de Sais, heredadas de la Atlántida, durante su campaña en el delta del Nilo) y su continuación, en la poderosa maquinaria política y militar desarrollada por los romanos. Esta última pata del andamiaje, tuvo su prolongación en América, heredera de las mayores riquezas, tradiciones y esperanzas para un futuro mejor. El eje Grecia-Roma y su continuación en América son las piernas del ídolo con que soñara Nabucodonosor II, el cual tiene pies de barro mezclados con hierro. Todos sabemos que esta es una aleación imposible. Esta última civilización, o último imperio, de acuerdo con la interpretación de uno de los sueños del rey de Babilonia que hizo el profeta Daniel, está a punto de terminar. Uno de los sueños de Nabucodonosor II, consistente en una estatua enorme con cabeza de oro, pecho y brazos de plata, vientre y caderas de bronce, piernas de hierro y pies en parte de hierro y en parte de barro, representan a los grandes imperios de la humanidad. La interpretación o libre asociación con el pentagrama de las cinco grandes civilizaciones o imperios de la historia, parece no ser pura coincidencia.

Probablemente está a punto de aparecer la estatua de oro del gigante, de unos 30 metros de alto por 3 metros de ancho, que fue hecha levantar por el rey 16 años después de su sueño, en recuerdo de sí mismo,  y a quien todos estaban obligados a adorar bajo pena de muerte.  Así como el número 7 y el número 40, son sagrados y significan “plenitud”, el número 6, repetido en las dimensiones de la estatua, es propio de lo humano, y así también es el número 666, propio de la bestia apocalíptica. En el capítulo 13 del Apocalipsis, en relación al Anticristo, encontramos un acontecimiento similar: El falso profeta hace adorar una imagen de la bestia. Es el falso profeta, o bestia de la Tierra, quien manda matar a todos cuantos no adoraren la imagen de la bestia que sube del mar. Seguramente la descendencia de los misteriosos nefilim,  descritos en el capítulo 6 del Génesis y que se unieron a las hijas de los hombres, todavía está entre nosotros.

marzo 8, 2012 - Posted by | Atlántida, Biblia, Ciencia, Historia oculta, Otros, Otros

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: